Te regalo estas 24 horas, son tuyas, gastalas, pero no todas, que quiero que gastes unas cuantas conmigo.
Se te esconden las estrellas de noche, de día, el sol se apaga y se no se seca tu ropa interior.
Ya basta, le dices al sol
Necesito mi ropa.
El sol, callado y tranquilo, te quema la ropa interior.
Ya basta, le dices al sol
Necesito mi ropa.
El sol, callado y tranquilo, te quema la ropa interior.
Carlitos (4)
Carlitos, jugando a los soldaditos en la acera de su casa. se subió a un taxi sin rumbo, el taxista dio solo dos vueltas a la manzana, al bajarse, el se sentía perdido, lloraba y lloraba, las lagrimas que recorrían su rostro y sus manos convirtieron la tierra en lodo, Carlitos caminaba con las lagrimas vueltas mugre, al darr vuelta en la esquina, vio a su mamá y grito: ¡Mamá!
Carlitos (3)
La mamá de Carlitos llora en la sala de su casa, el inocente niño la ve, y con unos pinceles en la mano, le dice:
Mamá, ¿Otra vez cortaste cebollas?
Mientras Carlitos sale por la puerta, la mama murmura.
No, Carlitos, se murió tu papá.
Mamá, ¿Otra vez cortaste cebollas?
Mientras Carlitos sale por la puerta, la mama murmura.
No, Carlitos, se murió tu papá.
Carlitos (2)
Mamá, mi papa esta muerto, grita Carlitos con lagrimas en el rostro,
No te preocupes mi amor, que la muerte no es nada, a lo que debemos temer, es a la vida.
Carlitos corre los brazos de su madre, y ella, con los ojos mojados se queja ¡No me gusta cortar cebolla!
No te preocupes mi amor, que la muerte no es nada, a lo que debemos temer, es a la vida.
Carlitos corre los brazos de su madre, y ella, con los ojos mojados se queja ¡No me gusta cortar cebolla!
Carlitos (1)
¡Ya vamonos Carlitos! Le grita el pulmón a su corazón.
Ya voy, no encuentro mi zapato dice Carlitos.
Su pulmón, con el zapato en la mano y una mirada suave le pregunta:
¿Ya hiciste pipí?
Carlitos, sin decir nada, se mete al baño y, como corazón regañado, orina, y al subirse al carro, donde el pulmón, con un cigarro en una mano, y el volante en la otra, protesta entre humo: ¡Eres como un bebe!
Ya voy, no encuentro mi zapato dice Carlitos.
Su pulmón, con el zapato en la mano y una mirada suave le pregunta:
¿Ya hiciste pipí?
Carlitos, sin decir nada, se mete al baño y, como corazón regañado, orina, y al subirse al carro, donde el pulmón, con un cigarro en una mano, y el volante en la otra, protesta entre humo: ¡Eres como un bebe!
La Tierra me refresca
Música: Natalia Lafourcade - Running Too Fast
Yo corro
Me Pierdo
El aire trata de detenerme
Pero la Tierra...
La Tierra me empuja
No se a donde me dirijo
Esta velocidad nocturna no me lleva a ninguna parte
Esta noche tan obscura, que de alguna extraña manera, sin luna esta iluminada;
Me carga los momentos que mis muslos y pantorrillas arden tal y sol en verano
La Tierra me refresca
Una aurora, un amanecer, un nuevo día
Música: Cristina Crème - Voy
Una aurora, un amanecer, un nuevo día.
Cada mañana te pienso,
cada mañana al levantarme te busco incansablemente junto a mi.
Te extraño.
El problema es que no se que es lo que extraño,
no se que es esto de lo que te hablo.
¿Quizás un ente? un abismo? O tal ves...
Un aurora que no quiere desaparecer?
Cada que te pienso, que te toco en mis manos,
no paran de llorar mis oídos, ellos no gritan por tu voz,
si no por una voz,
Mi cuerpo entero necesita una voz.
Esto hace de mi una aurora inversa, yo no amanezco,
yo anochezco, soy poseído por mi mismo.
Me busco en los espejos, pero solo me encuentro
en el reflejo de mis ojos
Cuando este ser que soy yo, se apodera de mi,
ahí te extraño, y me doy cuanta que a la persona a la que extraño, es a mi.
En letras de plata escribo tu nombre para verme reflejado en ellas y que los rayos de luz incomoden mi visión.
Siento que algo le pasa a Frida, ya no me habla, desde que su cerrojo se rompió ya no la siento, la manera en que su puerta de cristal suena al cerrarla me parece muerta.
Me siento entre maletas, entre viajeros y viajeras, entre ropa sucia, entre libros leídos y otros por leer, entre buena ortografía en papel reciclado;
Color, agua, linóleo, telas, Frida en su altar.
Color, agua, linóleo, telas, Frida en su altar.
Curva peligrosa a 200 metros.
Como granizo golpeando a mi ventana en carretera caíste, me bombardeaste, quisiste entrar, el soplido del viento gritaba por ti -No lo hagas- decía, pero cada golpe era un intento mas, un fallido mas, un grupo de uniformados se volvía loco a tu paso, trataban de dispararte, te apuntaban, pero tu eras mil pedazos de hielo que los atacaba por todas partes, las balas se perdían en tu cuerpo o se las tragaba el viento.
Me sofocaste, discretamente abrí un poco la ventana.
El viento seguía y seguía gritando por ti.
Basto una sola curva para que entraras por mi ventana, me congelaras, golpearas todos y cada uno de mis poros con tus heladas caricias, me abrazaste.
Me sofocaste, discretamente abrí un poco la ventana.
El viento seguía y seguía gritando por ti.
Basto una sola curva para que entraras por mi ventana, me congelaras, golpearas todos y cada uno de mis poros con tus heladas caricias, me abrazaste.
No me gusta dormir junto a las puertas por que no quiero que me veas cuando entres a la mitad de la noche, quierk que te distraigas con el cuerpo que estará mas cerca de ti, pero, ¿Y la ventana?
Entre células y anticuerpos nos besamos aquella noche, nos negábamos del cuerpo y nos deseábamos de todo lo demás. | En la poesía el corazón es solo un músculo, un palpitar de sangre que controla la rapidez con la que recitamos nuestros versos, un rincón de piel. |
¿Qué nunca las aves han abierto sus alas para dejarse entender?
¿Qué bailan solas en el aire?
Si tan solo mis alas soportaran el peso humano...
Volaría y me despojaría de todo y para todos.
¿Qué bailan solas en el aire?
Si tan solo mis alas soportaran el peso humano...
Volaría y me despojaría de todo y para todos.
Tus ojos, tu nariz, tu boca, tu rostro entero,
tus dedos, tus manos, tus brazos,
tus piernas, tus muslos, tu entrepierna,
tus labios.
tus dedos, tus manos, tus brazos,
tus piernas, tus muslos, tu entrepierna,
tus labios.
La vida siempre da vueltas una y otra vez.
Tabaco, vino, azúcar.
Dedos, labios, lengua.
Manos rostro, boca.
Cuerpo, luz, tabaco.
Ya no puedo pensar, estos poetas me invaden,
aturden mi palabra con sus ganas de besar,
se revuelven nuestras ideas;
Se dan a probar de la boca,
se desvisten para ser tocados;
El humo del cigarro medio esconde sus cuerpos,
los hace menos visibles.
aturden mi palabra con sus ganas de besar,
se revuelven nuestras ideas;
Se dan a probar de la boca,
se desvisten para ser tocados;
El humo del cigarro medio esconde sus cuerpos,
los hace menos visibles.
Me brincas a los ojos de luna de sol,
te aferras a ser querida, dolida,
te buscas en mi corazón pero te lloras al no verte,
al no sentirte.
te aferras a ser querida, dolida,
te buscas en mi corazón pero te lloras al no verte,
al no sentirte.
Como prisma iluminado te reflejas en mi,
en mis manos te cortas,
al pasar mis dedos sobre tu luz la sombra mía se marca en tu cuerpo,
me desnudo de la noche,
la luz de ti me envuelve y me arropa,
me viste de elegancia.
en mis manos te cortas,
al pasar mis dedos sobre tu luz la sombra mía se marca en tu cuerpo,
me desnudo de la noche,
la luz de ti me envuelve y me arropa,
me viste de elegancia.
Entre mar
¡SOMBRAS!
Voz de media noche
¡CONTRALUZ!
Cerpos desnudos
¡TACTO!
Tu rostro brillando
¡LA NOCHE!
¡SOMBRAS!
Voz de media noche
¡CONTRALUZ!
Cerpos desnudos
¡TACTO!
Tu rostro brillando
¡LA NOCHE!
La luna siente que la espían,
el se pone de rodillas mientras ella juega a media luna,
su contraste te hace una ranura,
de contraluz nos vestimos en la ducha.
el se pone de rodillas mientras ella juega a media luna,
su contraste te hace una ranura,
de contraluz nos vestimos en la ducha.
Aquí te lloro hoy entre las piedras húmedas, la boca del río es testigo de que mis lagrimas quieren ser parte de el, la marea me quiere, me desea, sube a mis pies, se esconde entre las piedras.
Media sombra de palapa en tu rostro, media copa de vino en tus manos, media lengua mía entre tus piernas,
Los coyotes te cantan al anochecer,
te gritan como queriendo huir,
se esconden en la lluvia de luna,
se hacen pasar por luz,
el brillo de sus narices los delata,
te acercas,
los acorralas,
los tomas del cuello y les preguntas por mi;
Me niegan una vez,
me niegan dos veces,
me niegan tres veces...
Me transforman;
Como cenizas de su pelaje me voy,
vuelo a través de ti,
sin que me sientas te beso,
te toco,
me paso por tus venas,
me quedo un poco de mi en ti,
el resto me voy.
Siendo parte de la lluvia de luna te veo desde la luz de esta,
veo como pelo por pelo me buscas entre los coyotes,
se gritan,
se vuelan,
se desintegran.
te gritan como queriendo huir,
se esconden en la lluvia de luna,
se hacen pasar por luz,
el brillo de sus narices los delata,
te acercas,
los acorralas,
los tomas del cuello y les preguntas por mi;
Me niegan una vez,
me niegan dos veces,
me niegan tres veces...
Me transforman;
Como cenizas de su pelaje me voy,
vuelo a través de ti,
sin que me sientas te beso,
te toco,
me paso por tus venas,
me quedo un poco de mi en ti,
el resto me voy.
Siendo parte de la lluvia de luna te veo desde la luz de esta,
veo como pelo por pelo me buscas entre los coyotes,
se gritan,
se vuelan,
se desintegran.
Como un venado te bailo, te temo y te rodeo, me brillan los ojos al percibir tu luz, esa luz que de ti sale cuando amas, cuando estas a punto de vivir.
Entre estrellas se esconde tu sonrisa, lo se, la eh visto, pero la vergüenza de ser recordada con una sonrisa en los labios te mata, quieres que el mundo piense que no eres mas que un cuerpo de mujer que solo gime y lastima.
Hoy te escribo para no verte mas, me marcho, en estos versos te doy un beso de despedida, una agitada de manos, de cuerpos, un de espaldas para la eternidad.
Habla la noche con voz de mar
Habla la noche con voz de mar, con timbre de reflejo de luna, con sentimiento de olas rompiendo; Se baila entre las estrellas, acaricia el océano, la brisa de sus manos empapa a los mortales, se juegan, se corren, se asustan.
Hoy eh nacido nuevamente de ti; Te pediré que cuides de mi, que me crezcas, que me desates y que me fuerces; Hoy te pediré que me mates.
Hoy te pediré que me beses, que incorpores tus pensamientos a los míos, que me llores de noche, pero que me rías de día; Por las mañanas solo acaríciame hasta despertar, hasta renacer.
Náceme de las ansias, de los delirios y de tus manos, llévame contigo en el bolsillo, entre cigarros y papeles, no me busques, déjame ahí, guardado, escondido, olvidado. Pero cuídame.
Escalo desde tu torso hasta tus labios, me cuelgo de tus ojeras, de tu no dejarte dormir por las noches; Lentamente me recuesto en tus párpados, me mesen la luz y el viento que te hacen parpadear, me bañan tus lagrimas, me acarician tus pestañas, me duerme tu timbre de voz.
Te siembro las manos, te envuelvo en mis raíces, la enredadera de mi cuerpo te abraza, te cubre, te protege; la naturaleza de tu cuerpo se queda quieta, inmóvil, se deja comer de mi raíz, de las bocas de mis hojas. Poro por poro, te alimento de mi agua, boca, nariz, entrepierna, te atravieso para llenarte de mi, poner algo de vida en tu cuerpo.
De vez en cuando buscamos un escape para no estar juntos, para evitar esos acercamientos que nos matan, para romper los lazos que no hay entre nosotros, una vida no es suficiente para desintoxicarnos uno del otro, no hemos dejado mas que ranuras en nuestros cuerpos, en nuestros corazones y en nuestros pulmones, ya ni el oxígeno quiere entrar.
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